Burguesa hermosa
busca la escalera
y baja hasta llegar
al infierno,
allí me
encontrarás.
Solitario
enfermo
mudo
tirado
en el rincón de tus
recuerdos,
esos de seda
y placer.
Mujer de los mil
suspiros
no me dejes nunca
llegar hasta tus
labios
otra vez,
que los sueños me
encadenan
a tus huesos
a tus sentidos,
por eso -muñeca
aristocrática,
hembra de lujo,
belleza de museo,
sabor ardiente en
boca de otros-
cuando la noche me
llame
voy a decirle que
estoy de vacaciones
con la soledad
arrodillada
regalándome placer
en el fuego eterno
de sentir tu
ausencia
y reír como un loco
sobre tu espalda
tatuada
con el fino filo
de mi lengua negra
marchita
efímera
vulgar
a.pa.sio.na.da
inexorablemente
atada
al brillo;
de tus ojos.
Quisiera
(…)
No estoy
(…)
Soledad
(…)
Un jardín
marchitándose
(…)
Tu voz
(…)
El amor
(…)
Las ganas
(…)
Perdón
(…)
Derramo el vino
lo saboreo
en el
toda tu existencia.
Palabras que van.
El viento sopla
fuerte,
las consonantes y
los verbos,
vuelan.
Y en tus ojos
una ola de fuego
que arrasa;
con mis suspiros.
Frío tu cuerpo marchito
aquel que fue
esperanza de mil corazones.
Sudor en tu mente
estrangulada por el pasado.
Sangre hirviendo al
costado del camino
donde ya no
caminamos,
ni hablamos,
ni nos miramos.
Y en los días más
oscuros
pienso que esa
ilusión
fue la que me salvó
la vida.
Es que el amor -mi
amor-
cortado con cuchillo
y machacado con
incienso
nos lleva a las
estrellas
que moribundas
brillan
por última vez
para nosotros.
Desfragmento tu memoria
la acomodo según mi
gusto
la desparramo sobre
los manteles de plástico
que cubren los
huesos de tus sentidos.
Te doy un beso
y todo vuelve a la
normalidad
esa de sedas y agua
bendita
salpicando las
paredes
de tus labios.
Te abro en dos
y devoro el
contenido
especialmente el
nido.
Entierro tus restos
y me desahogo con un
vaso de vino,
pongo una flor sobre
la tierra
y digo:
-Amor mío que
hermosa es la mañana
cuando estas conmigo
ahora vas a estar
conmigo siempre
siempre-
Me despido con una
lágrima
y un adiós mudo
con la fuerza
de la muerte.
Besos amor.
Fue una noche de
locura
para contemplarnos
y saborearnos
enteros.
Adiós -amor de mi
vida, pieza de mi corazón,
dulzura de mis
anhelos, futuro de mis sonrisas-
no me esperes
porque
ya -hace rato-
no estoy.
Querida MaLena
sólo te recuerdo
en la puerta de tu
departamento
esperándome,
sólo recuerdo
esos encuentros
y ni me acuerdo de
tu cara- porque claro, no es lo importante aquí-
ni de tus palabras
sólo imágenes de
ensueño
y suspiros de añicos
pero sé que –
amor de mi vida-
la eternidad nos
aguarda
en esa esfera de
madera
que llamamos
“Lo nuestro”.
Entré apretado
y luego de varios
minutos
una explosión de
amor
sacudió tu cuerpo.
Amor, cariño,
no seas terca
lo nuestro va más
allá
de la materia.
Amor
lo nuestro es todo
lo que somos
o mejor dicho
lo que fuimos
porque hemos
cambiado
según la dirección
del viento
hipócritas de
nosotros.
Amor
los puños y las
palabras putas
fueron un mundo
paralelo
nada real
sólo una invención
de mi mente
-que después de ti-
quedó muda
solitaria quebradiza.
Amor
perdón por no estar
perdón por no darte
la mano
perdón por todo
-nosotros sabemos de
lo nuestro-
Amor
ahora estoy
internado en un psiquiátrico
recordando mi vida
y fue sólo un
suspiro
de un enamorado
que nunca
sintió
nada.
Quinientos años pasarán
antes de que vuelva
a ver tu rostro
antes de que la
estampilla del rubor
se modifique según
la esperanza del sitio
donde las escaleras
son las fundamentales para
pasar del lado oeste
de tu mirada al este del éste.
Hoy para mi estas
muerta
nunca exististe en
mi corazón
sólo meras palabras
para rellenarte el buzón.
Oh nena,
la soledad es tan
bella
que a tu lado
siempre llueve y hace calor
pero solo, puedo
asegurarte que los fuegos
se multiplican y se
retroalimentan con el sabor
de lo que pudo ser.
Por eso prefiero
escribirte
y saber que no me
estás leyendo
es un alivio
porque mis palabras
no aguantan tu mirada verde
porque mis letras
-mi dama del mañana, mi prostituta de ocasión-
son sólo un refugio
donde nadie se recuesta
al saber que
solamente hay espinas y corderos degollados.
Me dejaste un silencio
que llenó todo mi
ser
me dejaste tu nombre
tus libros
tus miradas perdidas
tus sentimientos.
Ahora estoy atado a
tu vida
porque la mía no
tiene sentido
sin la otra mitad
que sos vos.
Te amo
y te voy a amar
siempre Lucila
te extraño en cada
momento
te sueño
te hablo en mi
mente.
Y ahora estás lejos
y tu calor ya no se
siente
y tus labios rojos
de pasión
los está saboreando
otro
y está bien.
Esta no es una
despedida
es una melancolía
que me cala hasta
los huesos.
Lucila espero que
seas feliz
y que puedas ser
fundamentalmente que
puedas ser
que dejes esa careta
de novia perfecta
porque en realidad
sos una perra divina
una criatura del
sexo
una hermosa dama
bailando en los
abismos.