Con amor desde argentina (2016)
Burguesa hermosa
busca la escalera
y baja hasta llegar al infierno,
allí me encontrarás.
Solitario
enfermo
mudo
tirado
en el rincón de tus recuerdos,
esos de seda
y placer.
Mujer de los mil suspiros
no me dejes nunca
llegar hasta tus labios
otra vez,
que los sueños me encadenan
a tus huesos
a tus sentidos,
por eso -muñeca aristocrática,
hembra de lujo, belleza de museo,
sabor ardiente en boca de otros-
cuando la noche me llame
voy a decirle que estoy de vacaciones
con la soledad arrodillada
regalándome placer
en el fuego eterno
de sentir tu ausencia
y reír como un loco
sobre tu espalda
tatuada
con el fino filo
de mi lengua negra
marchita
efímera
vulgar
a.pa.sio.na.da
inexorablemente
atada
al brillo;
de tus ojos.
Quisiera
(…)
No estoy
(…)
Soledad
(…)
Un jardín marchitándose
(…)
Tu voz
(…)
El amor
(…)
Las ganas
(…)
Perdón
(…)
Derramo el vino
lo saboreo
en el
toda tu existencia.
Palabras que van.
El viento sopla fuerte,
las consonantes y los verbos,
vuelan.
Y en tus ojos
una ola de fuego
que arrasa;
con mis suspiros.
Frío tu cuerpo marchito
aquel que fue esperanza de mil corazones.
Sudor en tu mente estrangulada por el pasado.
Sangre hirviendo al costado del camino
donde ya no caminamos,
ni hablamos,
ni nos miramos.
Y en los días más oscuros
pienso que esa ilusión
fue la que me salvó la vida.
Es que el amor -mi amor-
cortado con cuchillo
y machacado con incienso
nos lleva a las estrellas
que moribundas
brillan
por última vez
para nosotros.
Desfragmento tu memoria
la acomodo según mi gusto
la desparramo sobre los manteles de plástico
que cubren los huesos de tus sentidos.
Te doy un beso
y todo vuelve a la normalidad
esa de sedas y agua bendita
salpicando las paredes
de tus labios.
Te abro en dos
y devoro el contenido
especialmente el nido.
Entierro tus restos
y me desahogo con un vaso de vino,
pongo una flor sobre la tierra
y digo:
-Amor mío que hermosa es la mañana
cuando estas conmigo
ahora vas a estar conmigo siempre
siempre-
Me despido con una lágrima
y un adiós mudo
con la fuerza
de la muerte.
Besos amor.
Fue una noche de locura
para contemplarnos
y saborearnos enteros.
Adiós -amor de mi vida, pieza de mi corazón,
dulzura de mis anhelos, futuro de mis sonrisas-
no me esperes
porque
ya -hace rato-
no estoy.
Querida MaLena
sólo te recuerdo
en la puerta de tu departamento
esperándome,
sólo recuerdo
esos encuentros
y ni me acuerdo de tu cara- porque claro, no es lo importante aquí-
ni de tus palabras
sólo imágenes de ensueño
y suspiros de añicos
pero sé que – amor de mi vida-
la eternidad nos aguarda
en esa esfera de madera
que llamamos
“Lo nuestro”.
Entré apretado
y luego de varios minutos
una explosión de amor
sacudió tu cuerpo.
Amor, cariño,
no seas terca
lo nuestro va más allá
de la materia.
Amor
lo nuestro es todo lo que somos
o mejor dicho
lo que fuimos
porque hemos cambiado
según la dirección del viento
hipócritas de nosotros.
Amor
los puños y las palabras putas
fueron un mundo paralelo
nada real
sólo una invención de mi mente
-que después de ti-
quedó muda solitaria quebradiza.
Amor
perdón por no estar
perdón por no darte la mano
perdón por todo
-nosotros sabemos de lo nuestro-
Amor
ahora estoy internado en un psiquiátrico
recordando mi vida
y fue sólo un suspiro
de un enamorado
que nunca
sintió
nada.
Quinientos años pasarán
antes de que vuelva a ver tu rostro
antes de que la estampilla del rubor
se modifique según la esperanza del sitio
donde las escaleras son las fundamentales para
pasar del lado oeste de tu mirada al este del éste.
Hoy para mi estas muerta
nunca exististe en mi corazón
sólo meras palabras para rellenarte el buzón.
Oh nena,
la soledad es tan bella
que a tu lado siempre llueve y hace calor
pero solo, puedo asegurarte que los fuegos
se multiplican y se retroalimentan con el sabor
de lo que pudo ser.
Por eso prefiero escribirte
y saber que no me estás leyendo
es un alivio
porque mis palabras no aguantan tu mirada verde
porque mis letras -mi dama del mañana, mi prostituta de ocasión-
son sólo un refugio donde nadie se recuesta
al saber que solamente hay espinas y corderos degollados.
Me dejaste un silencio
que llenó todo mi ser
me dejaste tu nombre
tus libros
tus miradas perdidas
tus sentimientos.
Ahora estoy atado a tu vida
porque la mía no tiene sentido
sin la otra mitad que sos vos.
Te amo
y te voy a amar siempre Lucila
te extraño en cada momento
te sueño
te hablo en mi mente.
Y ahora estás lejos
y tu calor ya no se siente
y tus labios rojos de pasión
los está saboreando otro
y está bien.
Esta no es una despedida
es una melancolía
que me cala hasta los huesos.
Lucila espero que seas feliz
y que puedas ser
fundamentalmente que puedas ser
que dejes esa careta de novia perfecta
porque en realidad
sos una perra divina
una criatura del sexo
una hermosa dama
bailando en los abismos.

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