CartaS a Una MujEr
Hola, ¿Cómo estás? Yo bien, acá deseándote, ya no sé si sos una obsesión o un amor casi
espiritual... Estoy fumando un cigarro mientras espero alguna palabra tuya... No sé si esto de
ignorarme me hace desearte cada vez más... La verdad no sé cómo llegarte... ¿Con poemas? Miles
te escriben poemas... ¿Siendo imprudente? Muchos que te desean deben ser así... ¿Siendo
inteligente? Ya te lo demostré y no...
Yo te escribo porque mi soledad es grande, la verdad sos la única persona con la que intento
comunicarme, me interesas, sos bonita, inteligente, culta, prudente...
Si ya sé, imagino que está carta no tendrá respuesta, pero paso el tiempo imaginándote, imaginando
una respuesta, imaginado llegándote palabra tas palabra...
Tengo deseos de amar y de ser amado, tengo deseos de encontrar a la mujer perfecta, de esas que
casi no quedan... vos sabes...
Bueno espero que estés bien...
Te mando besos y mil deseos...
Hola, ya acá bien... pensando en vos... la verdad es que extraño el calor de una mujer, porque casi
no hay mujeres ¿y por qué digo que casi no hay mujeres? Porque ninguna es fiel a lo que ama... Vos
amas el arte y sos fiel a lo que amas por eso me gustas...
Es tanto el silencio que me brindas que me hace reflexionar sobre lo que quiero... Quiero tener una
mujer que me ame y tener hijos y encontrar la felicidad... ¿La felicidad es una familia? Claro,
siempre lo fue... es una manera de trascendencia, de continuación, de perfeccionamiento, de
agrandar los lazos afectivos, de ser dos en uno y en otros... de ser dos en uno y en otros... esa es la
felicidad...
Pero hay varias formas de ser feliz dirás... Yo te respondo que todo lo que hacemos es para la
trascendencia, ellos, nuestros hijos son la síntesis de nosotros mismos, entonces ellos son todo lo
que nosotros fuimos, por ende, son la felicidad absoluta...
Hablando de felicidad (Que es más que un orgasmo) ¿Hace cuánto no sentís el amor cuando haces
el amor? Digo sentir que todo tiene un propósito más que el mero placer pasajero de sentir un
orgasmo. Esos segundos nos hacen sentir el momento de la creación, así que nuestros hijos son el
orgasmo multiplicado y sostenido por el tiempo... También se hace el amor por placer, pero por
placer de sentir ese momento. También cuando se hace el amor se sienten miles de cosas, el tacto, el
olfato, la vista, los sentimientos, el oído, el gusto, es algo completo para concebir algo completo...
es una totalidad cuando se tiene algo... que es el amor...
¿Vos sentiste el amor alguna vez?
La soledad abunda en el mundo para que existan más soledades, soledades que se contemplan y se
seducen cuando la lluvia sostiene una nota en el aire, esa música que nos envuelve cuando amamos,
porque amar siempre fue estar en la misma frecuencia, en el mismo tono, escuchando la misma
canción, canción que es la vida susurrando bienvenidas en las calles de las pieles.
Soledad que besa con ausencias, que sostiene con recuerdos que no existen, que devuelve el ánimo
a las almas cuando el ocaso muestra un silencio lleno de ecos.
La soledad son los vasos vacíos que se vuelcan en las noches, en las tardes, en las mañanas
despeinadas por el rubí de los contornos... Soledad para más soledad, soledad que nutre y llena de
símbolos, soledad que desea otra soledad que acompañe con más soledad... con más cariño, con más
ausencias que presencias, soledad que vuelve al rincón donde nacen los mundos que a diario se
reflejan en tu mirada cuando saludas, cuando te despedís, cuando besas...
Soledad que te mira a los ojos y te pregunta...
¿Cuántos mares tiene el abismo?
¿Te gusta que te escriba poemas y cartas?
¿Te gusta que te desee?
¿Te gustaría enamorarte?
¿Cuáles son tus deseos?
¿Qué amas?
¿Cuántos nidos tiene tu corazón?
Espero tenes alguna respuesta...
Te deseo siempre.
La carne es el puente hacia una soledad
que se comparte en medio del aguacero.
¿Espero alguna carta tuya?
¿Estás sin palabras o simplemente estas cartas no son bien recibidas?
¿Qué es el amor?
¿Se puede amar más de una vez? ¿O nos enamoramos de la misma persona, pero en otra?
Te imagino escribiéndome una carta bien bonita, llena de esas cosas que sólo vos tenes...
Mis deseos para vos.
Espero alguna respuesta.
De tanto verte la espalda ya conozco de memoria tu cola...
Te deseo, aunque tu espalda no está nada mal...
Hola, tu silencio me hace desearte más, tu soledad me hace contemplarte e idealizarte más.
Me gusta escribirte porque siempre estoy esperando una respuesta, es un deseo más.
Me gusta imaginarte porque es un modo de tener tu presencia.
Me gusta enamorarme, aunque no conozca más que tu indiferencia, aunque no conozca más de lo
que mis recuerdos que son mi imaginación tienen de vos, es una manera de estar con vos.
Me gusta que me beses con el alma porque sólo un loco como yo puede comprender el significado
de ese cariño.
Me gusta tenerte en la mente, en la poesía, en la creación, en los deseos, en el futuro en el pasado y
en presente porque es una menara de amar, es una manera de crearte y tenerte al lado mío.
Me gusta que los cuerpos sean palabras y que el amor sea un fruto, una creación.
Me gusta y me gustas porque somos uno en está soledad que compartimos.
El amor que siento por vos, el deseo que siento por vos... la soledad que me regalas es tu espalda y
con tu espalda realizo mil puentes a la creación.
Digo amor y ese amor es un deseo de amar que se concreta cuando te escribo, cuando te imagino
desnuda bajo el arcoíris, cuando tu sonrisa despega de tu cuerpo y regala besos húmedos que como
vapor se disuelven en el aire.
Nos encontramos en un beso etéreo cada vez que nuestras palabras se aman.
Nos encontramos en los deseos cuando suspiramos esperando ese amor tan esperando.
Porque los dos buscamos lo mismo, buscamos ese amor único e inigualable.
Un amor de locos, porque los cuerdos consideran al amor de otra manera.
Tu cuerpo son tus palabras y entro en vos, a veces suave a veces fuerte, salgo y entro miles de
veces, es amarte de otra manera de la manera de los locos, que se aman sin amarse que se besan sin
besarse que están unidos pero separados que son unos, pero son dos que se miran con los ojos ciegos
que se miman con las manos de la alama.
Cuando nos encontremos no va quedar más que besarnos hasta que el anochecer nos encuentre
siendo lo que somos, amantes de los amores idealizados.
Te deseo.
